Sábado,
1 de Abril del 2017
Yo soy Odín, maestro hierofante de los antiguos vikingos,
subido a los altares en mi cultura sin yo pretenderlo, porque siempre existe la
tendencia a deificar a los que fueron Iniciados en tiempos remotos, como ha ocurrido
en los panteones egipcio, griego y romano también.
Dedico mi tiempo a insuflar ideas en las mentes de muchas
personas, que necesitan cambiar de rumbo en algún aspecto de sus vidas; ya sea
de tipo laboral, sentimental, espiritual o existencial, no importa del tipo que
sea, siempre que se logre enmendar o rectificar algún aspecto en las ideas de
una persona, puesto que cualquier acción se fragua primero en los sutiles
arquetipos del pensamiento y las ideas.
Primero
es el pensamiento y le sigue la acción. De ahí que gusto de influir primero
positivamente en las mentes de mis protegidos, para que ellos decidan continuar
recorriendo su camino con una visión nueva y que le proporcionará ciertamente una
clara mejora en el destino hacia el que se dirige.
Como Maestro
Universal, no me limito a influir exclusivamente en la gente nórdica, es decir,
del norte de Europa, donde vivían los antiguos vikingos, sino que mi radio de
acción engloba a los ciudadanos de todas las tierras, incluidos los seres que
viven también bajo la corteza terrestre, donde se encuentran civilizaciones
desconocidas para los humanos de superficie.

